Los amantes de las Olimpiadas suelen encontrar en el atletismo y en sus pruebas, la mayor expresión de pasión e ímpetu. Todas las pruebas tienen interés y sobre todo incertidumbre, muchas veces salta la sorpresa y gana el menos pensado.
De todas las pruebas, son los relevos los que congregan a mayor número de apasionados, el escepticismo rodea siempre la carrera. Los momentos más transcendentales son aquellos en los que los corredores se pasan “el testigo”, dando el relevo al siguiente corredor. Ese tubo de aluminio, pasado de mano en mano entre los corredores, es el que mantiene en vilo a los espectadores, pues si a algunos de los corredores se le cae, la descalificación es automática, por lo que la sincronización, les podrá permitir correr y optar al triunfo.
La importancia de un relevo es fundamental en la vida, al igual que la continuidad de un negocio por medio de un traspaso.
Gabi Serrano y Pilar Costa bajaron de Requena y abrieron en 1983 un bar en el barrio de Ruzafa lindando con El Ensanche. Con una rapidez inusitada se hizo con gran parte del público valenciano. La proximidad con los cines del entorno, y la buena relación con algún periodista deportivo como Paco Lloret fueron algunos de los motivos de la entronización de Maipi.
La oferta era sencilla pero la excelente mano de Pilar para los platos de cuchara y aquel increíble ajoarriero marcaron buena parte de la oferta. A ellos había que añadir la cordialidad de Gabi en la barra. Poco a poco fueron subiendo la oferta, entrando los mariscos y los productos frescos del Mercado de Ruzafa, el cual se encuentra a escasos 200 metros.
Amplió la oferta de bodega manteniendo la calidad en toda su oferta. El siguiente espaldarazo vino de la mano del fútbol. Gabi es una apasionado del balón y gracias a Paco Lloret, los futbolistas del valencia empezaron a pulular por el establecimiento; Penev, Voro, Nando o el propio Luis Aragonés junto a “Chus” Paredes eran clientes habituales.
Para asentar esta situación, recuerdo como en una de mis visitas me encontré con Unai Emery (en aquel entonces entrenador del Valencia), junto a Voro (delegado del equipo Che), aprovechando la coincidencia, saqué una instantánea y publiqué un artículo en la página de Las Provincias.
Pasaron los años y el cansancio lógico que sufre todo hostelero apareció en ambos, y decidieron poner el local en traspaso. No fue una tarea fácil, pues el nuevo o aquel que intentara hacerse con el traspaso, debía de mantener los criterios que habían mantenido tanto Gabi como Pilar a lo largo de los 40 años que habían ostentado la propiedad.
El local se puso en traspaso y fueron cocineros y empresarios  Carito Loureiro y Germán Carrizo, los que decidieron dar un paso adelante y quedarse con él. Ambos eran clientes habituales y la proximidad de otros locales suyos como; Fierro o Doña Petrona hacían de la visita a Maipi un ejercicio de relajación y disfrute. Así que en una de sus visitas surgió la posibilidad de que ellos se hicieran con el traspaso, y dicho y hecho.
Según comentó Gabi durante el pasado 22 de septiembre a la celebración del 2º Aniversario de Maipi bajo la tutela de Germán y Carito, llegaron muchos hosteleros, pero ninguno se atrevió; algunos de alta alcurnia dixit Gabi, pero ninguno aceptó el reto de quedarse con el traspaso, hasta que llegaron Carito y Germán.
La primera pauta que tenían que mantener era los clásicos de Maipi, por los que tanto habían luchado Gabi y Pilar. Conseguida esta licencia, ya tenían mucho ganado.
En estos dos años bajo su tutela han mantenido el principal axioma de su historia; la calidad sus productos y la frescura en todos ellos, por supuesto se mantienen los guisos que encumbraron a Pilar en la hostelería valenciana.
En mis visitas ocasionales a Maipi, me he percatado que se han mantenido todas esas premisas, mantenido el estigma que encumbró a Gabi y a Pilar.
Durante la celebración de ese 2º Aniversario disfrutamos de la pureza y la sinceridad de esas Quisquillas de Santa Pola, o la Frescura de Las Huevas de Sepia acompañadas de la Sepia de la playa de La Malvarrosa. Impecables las Croquetas de Jamón con una finura deliciosa. Correctas las Anchoas y las Sardinas Ahumadas. Soberbio el guiso de Atún con Tomate y adictiva la Oreja Picante. Para finalizar, un excelente Lomo Alto de ternera. De postre Flan de Queso y una Mouse de Limón. Durante la cena, se sirvió un cava Mestres.
Aprovechando mi visita compré unos décimos de lotería de Navidad; mira que si toca en Maipi.
Maipi. C/ Maestro Serrano, 1. Telf. 963735709. Valencia
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