Presentamos la historia de Vivian Maier, una apasionada de la fotografía que capturó miles de escenas callejeras de Chicago y Nueva York en la segunda mitad del siglo XX. Pasó desapercibida, hoy en día está en los mejores museos del mundo.

Vivian Maier nació el 1 de febrero de 1926 en la ciudad de Nueva York. Aunque nació en los EE. UU, fue en Francia donde Vivian pasó la mayor parte de su juventud. En 1951, regresó a EE.UU, donde trabajó como niñera y cuidadora. En su ocio, Vivian comenzó a aventurarse en el arte de la fotografía, llegando a tomar fotos durante 50 años, en los cuales nos dejó más de 100.000 negativos, la mayoría de ellos filmados en Chicago y Nueva York.

Autorretrato de Vivian Maier

En el año 1956, se muda a los suburbios de North Shore en Chicago para trabajar con una nueva familia a la que ella consideró su propia familia y con la que estrechó los lazos. En estos años Vivian compra una cámara Rolleiflex, una cámara analógica de formato medio que se dispara desde la altura de la cadera y ofrece unos resultados de película. En esta casa disfrutó del lujo de un cuarto oscuro y de un baño privado. Esto le permitió procesar y revelar sus impresiones, desarrollando sus propios rollos de película B & W.

Maier creó una de las más fascinantes colecciones sobre la vida estadounidense en la segunda mitad del siglo XX

Conforme los niños que cuidaba crecían, Maier se quedaba sin empleo y tenía que cambiar de residencia continuamente, así se ganaba la vida. Debido a su trabajo y sus continuas mudanzas de familia en familia, sus rollos sin revelar ni imprimir comenzaron a acumularse.

Al no contar con ubicación fija, rentó un espacio para guardar sus fotografías. Ya jubilada, Maier se vio en la imposibilidad de pagar la renta de la bodega de modo que sus pertenencias fueron puestas en subasta. Todo el trabajo de una vida fue vendido un par de años antes de su muerte. A los 83 años, sin un centavo ni familia, lo único que tenía Maier era una obra fotográfica monumental que nunca mostró y que perdió.

¿Como se descubre su obra?

 

En el año 2007, John Maloof estaba buscando información para escribir un libro de historia sobre Chicago y acudió a una casa de subastas donde compró un archivo de fotografías por unos 380 dolares. La casa de subastas había adquirido sus pertenencias de un almacén guardamuebles porque había dejado de pagar las cuotas. John Maloof comenzó a revisarlo y decidió revelar una parte para revenderla en Internet. Fue entonces cuando el reputado crítico e historiador de fotografía Allan Sekula se puso en contacto con él para evitar que siguiera dispersando aquel material prodigioso y lleno de talento.

Maloof, consciente del tesoro rescatado prácticamente de la basura, empezó un minucioso trabajo de investigación, recuperación y protección del archivo de Vivian Maier. Investigó sobre su vida y localizó una tienda de fotografía llamada Central Camera donde Vivian solía acudir a comprar rollos de película. Gracias a la familia Gensburgs, para la que Vivian había trabajado durante 17 años, John Maloof pudo recuperar dos cajones grandes que iban a ser tirados a la basura. Contenía correspondencia, recortes de periódico y carretes fotográficos en color.

De los 100.000 negativos, unos 20.000 o 30.000 todavía estaban en los carretes sin revelar desde 1960 a 1970. John Maloof, consigue revelar los carretes con exito. Los negativos que reveló Vivian estaban colocados en tiras y tenian la fecha y la localización escritas en francés. John buscó más información en internet y encontró que había fallecido dos días antes de la búsqueda.

En noviembre de 2010 habían escaneado 10.000 negativos y tenían pendientes de escanear otros 90.000. También quedaban unos cientos de carretes en blanco y negro y unos 600 carretes de color por revelar. Casi todo su trabajo muestra escenas callejeras de Chicago y Nueva York en las décadas de 1950 y 1990.

Las fotos de Maier también revelan una afinidad por los pobres, posiblemente debido a un parentesco emocional que sentía con los que luchan por sobrevivir. Su sed de ser cultivada la llevó a viajar alrededor del mundo. En este punto sabemos de viajes a Canadá en 1951 y 1955, en 1957 a Sudamérica, en 1959 a Europa, Medio Oriente y Asia, en 1960 a Florida, en 1965 a las islas del Caribe. Ella siempre viajó sola y gravitó hacia los menos afortunados de la sociedad.

Vivian era excéntrica, fuerte, obstinada, altamente intelectual e intensamente privada. Llevaba un sombrero flexible, un vestido largo, un abrigo de lana y zapatos de hombre, caminaba con una zancada poderosa. Con una cámara alrededor del cuello cada vez que salía de casa, tomaba fotos y capturaba momentos, pero nunca le mostraba sus fotos a nadie.

Tras adquirir fama después de fallecer, se han hecho varias películas y documentales sobre su vida e innumerables exposiciones

En el año 2008, Vivian tuvo un fatídico accidente y se cayó en un trozo de hielo, golpeandose la cabeza de forma trágica. Falleció poco tiempo después, en Abril del 2009, dejando atrás su inmenso archivo de trabajo que nadie conocía.

Actualmente, el cuerpo de trabajo de Vivian Maier se está archivando y catalogando para el disfrute de los demás y para las generaciones futuras. John Maloof es el núcleo de este proyecto después de reconstruir la mayor parte del archivo. Ahora, con aproximadamente el 90% de su archivo reconstruido, el trabajo de Vivian es parte de un renacimiento en el interés por el arte de la fotografía callejera, reconocido a nivel mundial.

” Bueno, supongo que nada debe durar para siempre. Tenemos que hacer espacio para otras personas. Es una rueda. Avanzas, tienes que ir al final. Y entonces alguien tiene la misma oportunidad de ir al final y así sucesivamente “

_Vivian Maier

REFERENCIAS DE INVESTIGACIÓN Y FOTOGRAFÍAS
_Web oficial Vivian Maier, www.vivianmaier.com

_www.Wikipedia.org/wiki/Vivian_Maier