Entrevistamos a Dulk, artista plástico valenciano que proyecta su obra a todo el mundo desde su estudio en el Cabanyal.

Seduce con su charla pausada y mirada profunda. Dulk, nacido en Onteniente ha recorrido medio mundo expresando su arte a través de la pintura. Tras una primera impresión colorista y casi mágica, encontramos una reivindicación fuerte que nace de su visión del momento: nos estamos cargando el planeta. Una primera mirada que enamora con colores pastel y animales encantadores, que nos lleva a fijarnos en un trasfondo trágico y aterrador. Los animales y la naturaleza están sufriendo y pidiendo un cambio urgente.

Ha expuesto sus dibujos por galerías en Honolulu, Australia, NYC, Amsterdam, Paris, Munich, Bruselas y un largo etcétera.

Desde pequeño le hacían soñar los animales y así lo transmite. Tiene lista de espera de coleccionistas que anhelan tener una obra suya o más; de momento está cerrada. Trabaja sin decirle al cliente qué le va a pintar y eso hace que sea todavía más excitante conseguirla.

A Dulk lo encontramos en su estudio del  Cabanyal con los últimos retoques a sus cuadros, que embarcarán con destino a la Art Basel de Miami en breve. Nos destaca la labor de la galería Think Space en California, donde se ha movido mucho su trabajo ayudándole a colocarse en el Olimpo de los artistas plásticos. Sus cuadros tienen título, casi siempre llevándonos a una reflexión profunda. Algunos son: Endless Caravan, Fragile, End of the world…

Sólo dibujo animales, son mi pasión desde pequeño. Me he creado mi mundo que se desarrolla entre el realismo y el surrealismo. Todo lo que pasa en mi pintura son cosas reales pero muy adornadas.

Mi abuela me enseñó a hacer paellas y me salen muy, muy buenas. También recomiendo las de Casa Carmela, en la Malvarrosa y Racó del Túria, en la calle Císcar. Como se come en España, en pocos sitios.

El Cabanyal me gusta mucho desde que volví de Barcelona y aquí tengo mi estudio. Salgo a correr todas las tardes por la playa. Para salir a cenar y tomar algo por la zona recomiendo La Aldeana, Espadán y Casa Montaña…Llevé a unos a unos americanos recientemente y les encantó.

Viajo ligero de equipaje: la ropa para pintar, la mía y el arnés. Suelo tardar siete días en pintar un mural. Si pasa más tiempo ya no puedo verlo más. Me gusta superarme. Siempre querer un poquito más, eso me hace crecer.

Para comenzar una obra, primero hago el boceto a lápiz, y luego pinto el lienzo.

Me gusta todo tipo de música: jazz, electrónica…Escucho de todo mientras pinto.

Valencia es la ciudad donde más artistas viven. Nos conocemos todos. Aquí casi no nos vemos, pero cuando coincidimos lejos nos juntamos siempre. Ahora nos reuniremos en la Feria de Arte Contemporáneo Art Basel, en Miami.

Me gusta pintar en lienzo y hacer murales. Cada cosa tiene lo suyo. Los murales conllevan más descontrol al ser al aire libre y depender de las condiciones climáticas, además de la grúa, el material que lo pone la empresa que me contrata, etc. En cambio, al pintar en lienzo estoy en mi estudio, relajado y más tranquilo. Se complementan las dos formas.

Soy activo en redes sociales y sigo algunas cuentas. Con mi obra, no adelanto nada hasta que está terminada…Me gusta la intriga.

DULK

VIDEÓGRAFO: DAVID LLORCA