Casa Manolo

Un viaje gastronómico en apenas 100 metros

Manuel Alonso organizando el día en Casa Manolo, Daimus.

Solo la superación y el abnegado compromiso que Manuel Alonso Fominaya adquirió hace años con Casa Manolo -el restaurante que crearon sus padres, Matilde y Manuel- ha hecho que la oferta gastronómica que hemos encontrado en nuestras dos últimas visitas (en julio y finales de agosto) haya superado con creces las previsiones y las expectativas creadas.

En apenas 100 metros de fachada de restaurante, en Casa Manolo encontramos tres ofertas y tres conceptos gastronómicos, todos ellos ligados entre sí por su historia gastronómica y diferenciados por el precio de los menús.

Manuel llevaba años buscando opciones para diferenciar los distintos conceptos gastronómicos que quería ofrecer, una necesidad que se incrementó sobre todo con la llegada de la Estrella Michelín en 2014.

Y ha sido durante el confinamiento en el que se ha podido dedicar en cuerpo y alma a desarrollar ese nuevo concepto. Una variedad de oferta que inauguró a mediados de junio y que pasado el verano, podemos tildar de éxito rotundo.

Hace unos meses, los únicos conceptos que encontrabas en Casa Manolo era el Menú Daily que encontrábamos a diario a un precio muy asequible a todos los bolsillos, y el Menú Gastronómico de Casa Manolo.

Ahora, el Menú Gastronómico se diferencia en el Menú Casa Manolo, en el que encontramos tres menús; Juan Carlos, Manuel y Matilde (dedicados a sus padres y a su hermano). Estos menús nos ofrecen unas propuestas basadas en los platos históricos de Casa Manolo, complementándose con creaciones personales. Y por último el Menú Manuel Alonso, una oferta más personal, y en el que solo encontramos dos menús; Degustación y Vegetariano. Una salvedad muy importante, en todos los menús, el producto y las materias primas están muy presentes.

Este pasado domingo me acerqué a disfrutar, primero de la amistad que mantengo con Manuel, una amistad que dura más de 15 años, y segundo porque quería ver la evolución de los menús de Manuel Alonso. Y la verdad, quedé muy gratamente sorprendido.

El inicio comienza con varios clásicos: Buñuelo de brandada de bacalao, Bikini Tiki Masala, Hervido Valenciano y el Mogote de Arturo Sánchez con encurtidos.

Los primeros bocados tienen la simpatía de cogerlos con los dedos (salvo el hervido) y entre los sabores encontramos el delicados de la Brandada, el aromático del Hervido el especiado del Bikini y el meloso-ácido del Mogote. Sabores y texturas que se complementan entre ellas.

Manuel me hizo una combinación del Vegetariano y Degustación. Un menú compuesto por unos platos plagados de reflexión, equilibrio, refinamiento y buen gusto. Ha elevado ( si había margen) el nivel del producto, dándole un mayor sentido y proporción.

En sus platos hay frescura y sorpresa; Rape con yogurt, cacahuetes y rábano, un plato cargado de contraste, todos ellos intervienen y aportan matices al plato.

Dos platos vegetarianos para enmarcar: ensalada valenciana “Manuel Alonso” y Cogollo asado con jugo de pimiento verde y macadamia. A pesar de utilizar ingredientes vegetales, consigue una gran intensidad, descubriéndonos una textura deliciosa con el cogollo asado.

Recupera un plato de anteriores visitas como es Gamba amb Bleda, dónde también juega con las texturas y sus contrastes. Uno de los mejores platos del menú (por resaltar uno de ellos; todos tienen un magnífico nivel) es la Nantua de Bogavante. La Nantua es una crema que se consigue partiendo de una mantequilla de cangrejos (en este caso el bogavante) a la que se le añade una bechamel. El resultado es una salsa untuosa cargada de carácter y sabor, a la que añade unos trozos de carne del crustáceo. Se sirve caliente.

El nivel técnico ha subido, y nos deleita con una Carbonara con huevo y Flor de Calabacín, demostrando que sin pasta también se puede elaborar este plato. El calabacín nos lo reboza con levedad, encontrando en ese punto crujiente un toque excitante.

En la lubina a la naranja, consigue un punto de jugosidad divina, un perfección infinita. No había encontrado ese punto en un pescado desde que probé la mítica Lubina al Espeto de Dani García en agosto del 2004, durante los últimos día que él estuvo en El Tragabuches de Ronda (Málaga).

Sabroso el Arroz Ibérico con tomate y albahaca, aunque cortaría un poco más fina la loncha de velo ibérico que cubre el arroz.

Hay que destacar la gran conjunción que Manuel consigue en la elaboración de platos. Primero destacamos los puntos de cocción, también resaltamos los acompañamientos, ya sean en forma líquida (caldos) o más untuosos (cremas). Y la prueba la encontramos en los tres últimos platos: Galete de Atún, Carré de cordero con encurtidos y las Mollejas de ternera con salsa Périgord.

Para conseguir un mayor sabor, la temperatura de servicio de los platos es perfecta, y gracias a ella el gusto que nos trasmite se prolonga mayormente en el paladar.

En el primer postre busca unos toques ácidos y cítricos que nos limpien sensaciones anteriores; Yuzu con Calamansi; dos cítricos de gran finura.

En el último postre nos recuerda a la infancia con Palomitas, cacahuetes y caramelo.

Gran servicio y atención en sala. Si hace unos años Manuel buscaba el equilibrio entre la sala y la cocina, ese punto lo ha conseguido de la mano de Omán, que ha sabido dar ese toque elegante y distinguido sin que se note.

Una reflexión mía ¿Nos encontramos ante el mejor Manuel Alonso de su trayectoria? Sin duda, si. Pero somos conscientes de que no se ha puesto techo, por lo que hemos visto esta temporada; es sólo un anticipo de lo que vamos a ver las próximas. Felicidades.

Casa Manuel.

Paseo Marítimo de Daimuz, s/n.

Daimuz (Valencia)

Telf. 962818568

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