Sin querer o queriendo, son cosas del subconsciente, me ha salido un pareado muy gastronómico pero es así, y los inicios de uno de los mejores restaurantes de producto españoles del momento, tuvo sus orígenes en una típica churrasquería gallega.

Pero hete aquí que una mañana la fortuna o el azar llamó a la puerta de Alberto Domínguez. Venía en forma de pescador, de pescador de cigalas que había tenido una buena noche y después de recorrer y servir a sus clientes de diario observó que aún quedaba un ligero remanente de producto. Ni corto ni perezoso se acercó a DBerto ofreciendo la mercancía, y algo debieron ver Berto y su hermana Marisol que decidieron apostar por la majestuosidad del crustáceo y se quedaron con el resto.

Tal fue el desembolso, que tuvieron que recurrir al bote de las propinas para satisfacer la cuenta a pagar.

Y la verdad es que la apuesta fue un pleno, bueno, yo diría un plenazo pues aquella apuesta hizo saltar la banca de su futuro pues hoy, a más de 15 años de aquella situación, hay más de 1.000 churrasquerías, pero DBerto sólo hay uno.

En todas mis visitas, he encontrada una clara apuesta por el producto y todo aquel que figura en sus vitrinas no baja del XXXL; incluso los bogavantes o langostas que encuentras allí dan miedo por su tamaño.

Y esos mismos tamaños los encuentras en sus pescados, moluscos o mariscos, ganándose una merecida fama de ser uno de los mejores restaurantes de producto español y ser el digno sucesor de ” Chocolate” aquel mítico restaurante que reinó en Galicia en las décadas de los 60, 70 y buena parte de los 80, propiedad de Manolo Cores.

Está claro que el producto luce en la vitrina, pero hay que transformarlo y en ello Marisol se ha declarado como una consumada especialista, y a la hora de cocer o pasar por la plancha o la parrilla, todos los géneros se expresan a la perfección, ofreciendo un sabor y jugosidad que hace feliz a nuestro paladar, y nos hace disfrutar de ellos en toda su expresión.

Las cigalas a la plancha, los percebes recién cocidos al vapor, igual que los berberechos de la Ría de Noia, las almejas a la sartén, las ostras, las navajas o las zamburiñas son la perfección cristalizadas en productos, y así día tras día, jornada tras jornada.

Para finalizar les recomiendo un pescado –yo soy fan del mero– y si lo pasan por las brasas el resultado es de escándalo, encontrando un sabor y una jugosidad, difícil de igualar.

Su bodega ha ido ganando en personalidad, encontrando un gran número de etiquetas y vinos gallegos, y por supuesto en Champagne. Este vino francés es ideal para este producto, y las botellas que encuentras en su carta, están a la altura de las mejores que puedas hallar en restaurantes españoles.

Una labor que sin duda agota, así que un par de meses al año, DBerto cierra para disfrutar de unas merecidas vacaciones.

Por ello les recomiendo la reserva con cierta antelación, porque si la quieren de un día para otro, con toda probabilidad se encuentren sin mesa, y yo les aseguro que merece la pena conocer DBerto. Gastronómicamente hablando, es una apuesta segura, apuesten al número que apuesten.

 

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Restaurante Bodega El Capricho