Mucho antes de que el vermut volviera a ponerse de moda, la familia de bodegueros Valsangiácomo ya nos ofrecían uno. Es posible que incorporaran a su porfolio de vinos un vino típico del aperitivo y que en Italia ya hacía furor, sobre todo en la localidad de Milán.

Vittore ha sido la marca emblemática de esta bodega, hasta que hace unos años sacaron al mercado Valsangiácomo, un nuevo vermut en el que podíamos encontrar más de 25 botánicos utilizados en su elaboración.

En su  origen, estos vinos que nacen de un vino de ajedrea, estaban destinados a curaciones medicinales, gracias a que llevan una gran parte aromática con botánicos.

Con posterioridad se utilizaron como vinos de aperitivo o vermut, pues ese toque especiado que encontramos en ellos, nos hace abrir el apetito.

Ahora, la familia Valsangiácomo nos propone que elaboremos nosotros mismos un vermut a nuestro gusto. Y para ello nos envían un kit completo para que así lo podamos elaborar.

En la caja que nos llega encontramos dos botellas de vino blanco de 0,375 cl. para que lo utilicemos como vino base; posee un ligero toque dulce.

Después, nos aportan 10 botánicos; piel de naranja seca, clavo, pimienta y algunos más para que le demos el toque aromático, pero sin pasarnos.

También nos aportan una malla de tela. En ella depositaremos las especias y las proporciones deseada, y un recipiente donde depositar la unión del vino y los botánicos.

Deberemos dejarlo unos 10 días como mínimo; les recomiendo que lo dejen ese periodo de tiempo.

Una vez cumplido, déjenlo en la nevera para que se refresque y así lo puedan saborear mucho mejor.

Al recibir dos botellas, podemos preparanos dos vermuts, y así,  en el segundo podemos redondear los fallos en la primera.

Para que el taller sea mucho más llevadero en la caja encontrarán una botella de Vittore, para realizar el aperitivo mientras elaboran su primer vermut.

Disfrútenlo, le va a saber mucho mejor. Seguro.

BODEGAS VALSANGIACOMO

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