Si hay un restaurante que cuando visito Madrid me encuentro como en mi propia casa, ese es sin duda Cruz Blanca de Vallecas de mi buen amigo Antonio Cosmen.

Antonio ha hecho de este restaurante un lugar de peregrinaje para todos aquellos que amamos el Cocido Madrileño.

Este guiso tan español y madrileño, lo ha convertido en santo y seña, enarbolando un bandera por y para la calidad, pero no solo en el cocido, sino en todos los platos que encontramos en la carta y las propuestas que nos ofrece a diario.

Hablamos y resaltamos distintos platos que lo vamos a encontrar en Cruz Blanca desde primera hora de la mañana.

A esa primera hora encontraremos unas buenas y crujientes porras y churros con un humeante café con leche, o un sabroso chocolate.

Pasadas unas pocas horas encontraremos esa tortilla de patata impecable, en esa imagen que nos recuerda al As de Oros.

La tortilla de patatas que nos ofrece, nos recuerda mucho a las afamadas tortillas gallegas, en las que encontramos esos hilos de huevo líquido cuajados, con una patata confitada que nada más cortarla se deshace, llegando a nuestro paladar esponjosa y muy apetitosa.

Otra de las especialidades de la casa son las patatas fritas, que por supuesto son caseras y se hacen en el momento, encontrando ese toque crujiente que siempre nos trasmite la temperatura del aceite y la calidad de éste.

A la hora de la comida, Antonio nos propone un Potaje de Vigilia. Un potaje que se elabora con la afamada agua de Madrid que es una maravilla e ideal para cocer las legumbres, y estos garbanzos se dan un magnífico baño en una agua rica en minerales, los cuales ablandan estos garbanzos de manera natural. Aderezado con espinacas y huevo duro, nos encontramos un magnífico Potaje de Vigilia.

Las posibilidades que ofrecen la Comunidad de Madrid a la hora de prolongar los horarios les permite disfrutar del Tardeo, algo tan popular en Alicante.

Así que podemos disfrutar de un afamado Gin Tonic acompañado de churros crujientes.

Una Semana Santa sin Torrijas, se nos antoja que le falta algo, y hay que reconocer que Antonio las borda. Y para merendar que mejor que unas Torrijas recién elaboradas, rociadas con poco de azúcar, pero buscando siempre el equilibrio entre lo dulce y lo meloso.

Luego nos ofrece la posibilidad de disfrutar de las medias raciones que nos ofrece en la carta.

Y para realizar la cena, qué mejor que un conejo al ajillo, uno de los platos más característicos de la década de 60 y 70 que poco a poco ha ido desapareciendo de la carta de los restaurantes, pero que en Cruz Blanca además de mantenerlo, ofrecen uno de los mejor conejos al ajillo de la capital y de España.

La cocina de Antonio es sinónimo de calidad, de producto, de cuidada elaboración. En ella se respetan esas características  que inciden en la tradición culinaria, en la que ante todo se respeta el sabor.

Cruz de Vallecas. C/ Carlos Martín Álvarez, 58. (Parque “Amós Acero)Telf. 914773438. Recomendable reservar terraza o comedor. Horario ininterrumpido del 8,00 am a 22,00 pm.

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