Restaurante Marina, herencia y carácter valencianos.

Localizado en primera línea de la playa de Las Arenas, con una ubicación privilegiada en la zona portuaria de la ciudad, el restaurante Marina es la gran apuesta gastronómica de Marina Beach Club, el complejo de ocio y restauración de referencia en la Comunidad Valenciana

 

El francés Sébastian Gros, chef ejecutivo con más de 20 años de experiencia, ha sido el responsable de diseñar una sólida propuesta basada en el mejor producto fresco mediterráneo y en la cocina tradicional valenciana, vista desde una vanguardia bien entendida. 

Tras dos años de andadura, Marina Beach Club se ha consolidado como uno de los mejores complejos de ocio y gastronomía del litoral mediterráneo y es el único de estas características que puede encontrarse en Valencia, ciudad que ha experimentado un despegue gastronómico y cultural sin precedentes en los últimos años. Es precisamente este orgullo local el que impulsó al Grupo Recaba —responsables del éxito del restaurante Panorama, también ubicado en la Marina de Valencia, y de la próxima apertura de un hotel 5* Gran Lujo en la playa de Las Arenas y de un impresionante y sorprendente restaurante en el centro de la ciudad— a poner en marcha este proyecto 100% valenciano. De todos sus espacios conectados entre sí, el restaurante Marina es el que mejor refleja la riqueza de la región,haciendo un uso inmejorable de su despensa y el que demuestra que la alta cocina puede enmarcarse en un ambiente de beach club.

 

PRODUCTO AUTÓCTONO Y ARROCES CON SELLO PROPIO

Su carta es una hoja de ruta para descubrir,de la mano del chef ejecutivo Sébastian Gros, la auténtica cocina valenciana a través de productos selectos y elaboraciones ancestrales. Nacido en la ciudad de Oyonnax, junto a los Alpes franceses y donde su abuelo regentaba un restaurante con estrella Michelin,Gros llegó a España tras desarrollar parte de su carrera en restaurantes igualmente galardonados de su país natal, como Chez Roger, Château Eza o Le Rivage. Pero fue en Valencia donde decidió instalarse, prendado del clima, del mar Mediterráneo y del potencial de una ciudad que emergía a nivel culinario (no en vano, es el actual Presidente de ACYRE Comunidad Valenciana).Ahora, en Marina capitanea un equipo de 24 personas y ha renovado su oferta bajo las siguientes premisas: el producto fresco y de temporada como protagonista, y las recetas tradicionales revisadas—sin escatimar en creatividad—.

 

Así, encontramos platos como el “esgarraet” con all-i-oli de membrillo, las rosas de alcachofa con vinagreta de miel y trufa, unos huevos rotos diferentes (con cigalitas, langostinos y puerros) y otros entrantes “directos del mar”, como las clóchinas, las tellinas o el sepionet, en diferentes elaboraciones. La impronta valenciana también se deja ver en la ensalada de tomate del Perelló (una variedad autóctona y dulce, que se sirve con ventresca) o en el ceviche de corvina del Mediterráneo con granizado de agua de Valencia. La querencia de Gros por el mar y la montaña queda patente en platos como las mollejas de ternera y gamba roja a la brasa y en la amplia variedad de carnes y pescados que engrosan la carta. Todo ello se acompaña con panes horneados en casa (focaccia, brioche, de centeno, etc.) y se remata con refrescantes y golosos postres caseros que elabora un chef pâtissier, como la horchata de chufa, el “valencianito” (zumo de naranja con helado de vainilla y Grand Marnier) o la torrija caramelizada de naranja.

Mención aparte merecen los arroces, cuya elaboración se rige por una batuta propia, la de Juan Carlos Galbis, primer cocinero en recibir una estrella Michelin en la ciudad de Valencia e hijo del arrocero Antonio Galbis que ha preservado la receta original de la paella valenciana y cuya labor ha contribuido a su internacionalización. En Marina se sirve la auténtica: con pollo de corral, conejo, caracoles, alcachofas en temporada, judías verdes y garrofó (una judía autóctona). Además, bajo el asesoramiento de Galbis, la carta incorpora una quincena de arroces entre secos y melosos, ortodoxos y creativos. Entre ellos, destaca el arrós dels bous (de pescado con salmonetes, rape y sepia), que toma su nombre de una peculiar técnica de pesca de arrastre con bueyes, surgida en el siglo XVIII en la playa del Cabanyal y erradicada a principios del siglo XX.

 

Además de su carta, Marina presenta tres fórmulas distintas para descubrir su personal cocina: un fuera de carta con hasta ocho sugerencias que varían cada mes, un menú del día a un precio de 19,90 euros que siempre incluye un arroz y un menú degustación de ocho pasos sin maridaje (45 euros) o con maridaje de vino (65 euros) o cerveza (55 euros). Y para completar la experiencia gastronómica, el restaurante dispone de una excepcional carta de vinos —en la que se cuentan hasta 180 referencias—inspirada en España pero abierta al mundo, con numerosas etiquetas internacionales.

 

EMBAJADA DE LA MARCA VALENCIA

Marina Beach Club, con 3.500 metros cuadrados y aforo para más de 1.400 personas, se articula en diferentes áreas intercomunicadas. El edificio principal alberga el Sky (una exclusiva terraza para eventos privados) y el restaurante Marina, de planta circular con vistas panorámicas a la playa de las Arenas y al espigón del puerto y capacidad para 150 comensales.Ha sido proyectado y decorado por el arquitecto Juan Ranchaly el interiorista Janfri, ambos valencianos, quienes han querido formar parte de un proyecto que busca promover la industria, la artesanía y el diseño de la Comunidad. Así, han apostado por vestir íntegramente el espacio con algunas de las firmas locales de mobiliario e iluminación más prestigiosas,como por ejemplo Andréu World, Viccarbe, Punt, Point, Vondom,Skyline,Gandia Blasco, Flos o Porcelanosa, entre otras. Un soberbio olivo domina el salón principal, y su cuidado diario —al igual que el del paisajismo tropical del complejo— corre a cargo de un equipo de jardineros expertos en el clima levantino. En las paredes destaca una monumental raíz de Teca, cortada transversalmente y diseñada por JoenfaNature, así como una valiosa exposición fotográfica de los antiguos poblados marítimos y balnearios flotantes de Valencia, que busca recalcar la importancia del mar en el desarrollo de la ciudad y en la vida de sus gentes a lo largo de los siglos.

 

UN OASIS SOBRE LA ARENA

La experiencia continúa en la gran terraza que se prolonga hacia el mar y que da paso ala piscina infinita, en funcionamiento desde mediados de primavera y hasta principios de otoño. En torno a ella se distribuyen mesas altas y bajas, banquetas, sofás y sillones estilo chillout, hamacas y cocoons de rafia, ideales para disfrutar de lacuidada carta de coctelería y destilados premium, así como de los bocados japoneses elaborados al momento por un sushiman. En esta zona funciona una carta propia a base de platos ligeros y frescos: ensaladas ricas, anchoas “00” D.O. Santoña, boquerones, ensaladilla rusa o sándwiches.Éstos convivirán en primera línea de playa con las propuestas mediterráneas del restaurante marinero El Portet, donde los arroces, pescados y mariscos frescos del día completan una perfecta jornada estival.

 

Al caer la noche, la característica cúpula del complejo alberga el Club, un espacio multiusos con un escenario para acoger una completa programación de entretenimiento con actuaciones en directo, conciertos y sesiones de sus dj’s residentes.Así es Marina Beach Club, un vanguardista, completo y singular espacio con personalidad propia, que nace con vocación de celebrar el buen momento que vive la cultura valenciana y para sorprender a un público nacional e internacional que busca descubrir su tradición gastronómica sin dejar de lado las tendencias.